Semejanza y diferencia entre dichos y refranes

Muchas personas piensan que los dichos y refranes son lo mismo. Incluso terminan por usar el término de manera indiscriminada para referirse a cualquier oración que les parezca que entra en estos grupos.

Pero la realidad es que de fondo son bastante diferentes. Tienen un origen distinto y también una intención que va en otro sentido. Por ello, ahora conocerás mejor cada uno y quedará mucho más claro cuál es cual.

¿Qué es un dicho y qué es un refrán?

diferencia entre dichos y refranes

Conoce los dichos.

Un dicho es utilizado como una frase ingeniosa para poder señalar un hecho común de la vida diaria, pero de forma ejemplificada.

Su naturaleza es popular, ya que se encuentran utilizados mayormente para referirse y ejemplificar situaciones que pueden suceder en la vida diaria.  También tienen la característica de ser bastante cortos.

Conoce los refranes.

Estos son muy similares, en el sentido que pueden ser utilizados para poder señalar una situación. Y para ello, hace uso de ejemplos, dramatizaciones y en general el ingenio para que puedas terminar por entender algo.

Los refranes son utilizados para poder enseñar, para que las personas puedan darse cuenta de una situación. Que probablemente pueda ser explicado con palabras, pero un refrán es mucho más rápido. De hecho, algunas personas consideran que es otra forma de llamar a los proverbios.

¿Existe diferencia entre dichos y refranes?

Con la explicación antes dada, es difícil encontrar cual es el factor diferenciador. De hecho, en estructura muchos refranes y dichos son imperceptibles.

Pero se conoce que el factor diferenciador es la intención moralizante.

Un dicho es simplemente utilizado para expresar situaciones de cada día. Pero no se pretende enseñar nada ni hacer que nadie reflexiones nada. Simplemente, es comentarlo.

Por ejemplo, cuando dices “esa persona ya sacó el cobre”. Con esto quiere decir que demostró su verdadera naturaleza. Y resulta que no era una persona tan honorable como parecía, sino alguien más ruin.

En cambio, un refrán es dicho buscando una reflexión y que pueda cambiar la moralidad de alguien.  Quiere educarlo hasta cierto punto, hacerle ver que algo está mal o mostrarle algunos puntos de vista.

Por ejemplo, puedes decir “a palabras necias, oídos sordos”. Con esto, quiere decirle a una persona que no estás dispuesto o dispuesta a escucharla. Porque lo que dice no tiene sentido, es dañino o simplemente malo.

Como ves, un dicho puede ser utilizado en cualquier situación cotidiana sin mayor intención. Pero con un refrán, estás buscando que la otra persona reflexione.

En términos prácticos, es común que terminemos utilizando uno u otro sin importar que. También es verdad que la diferencia es tan mínima que es hasta cierto punto válido.

¿Qué te pareció esta diferencia? ¿Habías tomado en cuenta estos puntos o pensabas que eran lo mismo?

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